La autovía – proyecto fotográfico

La autovía – proyecto fotográfico

Os dejo aquí un proyecto en el que he estado trabajando durante los últimos meses: La autovía.

Se trata de una colección de imágenes que tienen como hilo conductor la carretera: evocaciones, sentimientos e ideas que surgieron en una etapa concreta de mi vida.

Las fotografías pretenden recrear esos momentos, y el paso rutinario por los mismos lugares, día tras día, noche tras noche.

Ni más, ni menos.

Espero que os guste.Búsqueda

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Chipiona, Cádiz

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La playa

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Olvido. Rencuentro…

Entre esos barcos, que parecen los mismos que viera hace 40 años, se fueron aquellos veranos. Y en la barandilla de metal, por la noche junto al carro de mi abuelo, veía las luces de los puertos de enfrente.

En la playa se quedaron nuestros juegos, nuestras aventuras por las rocas, nuestros descubrimientos bajo el agua; nuestras risas de helado, nuestras palmas y canciones.

Y luego ahí en su arena recobré la sal, y el salario; y todo cobró sentido, de nuevo. Y quién dijo de entre vosotros: no hay nada que el mar no cure… citando a otra que no recuerdo (discúlpame); sí: ¿quién lo dijo?

Es marzo y aún hace frío, pero me baño. Veo a mis hijos disfrutar, me los llevo de aquí allá: mira, un coral blanco; huevos de tiburón, el mariscador, las algas, los cangrejos. Mira. Pregunta. Observa.

La naturaleza previsiblemente cíclica de las olas, pero inexacta y libre (ninguna se para justo donde ha alcanzado la anterior), me ensimisma, y en la conciencia de todo eso que tantos ensalzaron, me pierdo. Recuerdo mi antología de Luis Cernuda, cómo olía a brisa marina…

Y pienso que, igual que hay una forma de verdad de ir al campo, y una forma de verdad de pasear por las calles, hay una forma de verdad de estar frente al mar: la soledad. Aunque haya un ejército en torno.

Y ni un ejército de hielo detendría el verano que llevo adentro.

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La nieve en Arcos de la Frontera: 19 de enero de 2017

Desde 1954 no nevaba en Arcos de la Frontera. De aquel año, el pueblo guarda en su memoria las fotografías que Víctor Marín Solanopionero de los fotógrafos arcenses, realizara: dejó para la posteridad las imágenes de la nieve sobre los tejados y azoteas de la ciudad.

Si bien es cierto que ahora este fenómeno climatológico no ha llegado a las calles del centro, sí lo hizo en algunas partes de nuestro entorno rural, como la barriada de Las Abiertas, y en algunos campos.

Las fotografías que aquí mostramos son de las carreteras hacia Villamartín y El Bosque, que se bifurcan una vez pasado el cruce del final de la Cuesta de Las Caleras (o de “La Escalera”), si vienes desde Arcos. Alcornoques, chumberas, pitas, lentiscos, esparragueras, palmitos y tarajes se vistieron por unas horas de blanco, para satisfacer la curiosa alegría de los propios vecinos y de todos los que pasaban por allí.