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Romería, 2016.

Desde el recinto ferial de Arcos de la Frontera, los romeros comienzan su peregrinar a las ocho de la mañana hasta la Ermita del Romeral, donde se encuentra el Cristo del mismo nombre. Andando, o sobre caballos o carriolas tiradas por mulos y tractores, vestidos con trajes típicos, particulares y grupos de asociaciones participan en esta fiesta recuperada hace unos años.

Jinetes y amazonas nos ofrecen singulares estampas, sonidos y colores. Perfilados por la incipiente luz (a pesar de  cierta bruma mañanera), sus sombreros y volantes desfilan  sobre el empedrado húmedo.

Por la calle Cabezo reciben el aliento de cuevas milenarias: inmensas bocas de la tierra callan clamores ante el trote de los cascos. Contra la Peña Vieja, cuesta abajo, se recortan sus perfiles alegres: de canciones y risas las mujeres van tocadas; los hombres, con la sombra en la frente y el párpado.

Todos, orgullosos, muestran sus ejemplares equinos.

 

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Hermandad del Nazareno, Arcos de la Frontera. Semana Santa 2016

En la madrugada del Viernes Santo, procesiona en Arcos de la Frontera la Real e Ilustre Hermandad y Cofradía de Penitencia de Ntro. Padre Jesús Nazareno, María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, San Juan Evangelista y Santa Mujer Verónica.

La procesión parte de la iglesia de San Agustín, en el corazón del Conjunto Histórico-Artístico, a las 2 de la mañana, para recogerse a las 4 de la tarde. Una multitud de devotos, en gran parte mujeres, acompaña a las imágenes titulares en su recorrido, muchas de ellas haciendo “promesa”. Numerosas saetas se dirigen al Nazareno, algunas, cantadas desde el interior de las propias casas, oyéndose en la calle como un emotivo e íntimo rezo.

La talla principal es obra de Jaime Velardi, hacia 1600. La figura posee un brazo articulado con el que realiza la bendición a los arcenses en dos puntos clave: la iglesia de San Francisco, y el Barrio Bajo, los extremos del largo y sinuoso desfile.

Es destacable, asimismo, la presencia en el cortejo de un cuerpo de romanos, que, aunque no son exclusivos de esta ciudad, si tienen una idiosincrasia propia, y una peculiarísima forma de marchar, según las órdenes dictadas por el jefe, expresadas a su milicia con voz firme y ronca. En Arcos, estos romanos reciben popularmente el nombre de Armaos.

La fundación de la cofradía data de 1589.

Algunas de las imágenes mostradas a continuación corresponden a un descanso efectuado en la mitad de la estación de penitencia.

 

Fotografías: Rafael Barrios Orozco

Fuentes:

http://www.nazarenoarcos.blogspot.com.es/

Pasión en Arcos, año XIX, Marzo 2016, Publicaciones del Sur S.A.

 

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Cuidado con el perro: tiene principios

You condemn a man
If you faith he doesn’t hold
You say the color of his skin
Is the color of his soul
Could you say that men
For king and country all must die

Then Mr. you´re a better man than I

(The Yardbirds, 1966)

Veo y escucho cosas que son capaces de hacer gentes que, según declaran, tienen unos elevadísimos principios. Y entre esas acciones se encuentran crímenes a veces difícilmente imaginables por la mente más sádica que pudiera existir.
Sin embargo contemplo los actos de otras personas que quizás no tengan unos ideales tan inspirados. Hombres y mujeres caracterizados por el cuestionamiento de sus propios prejuicios, por su capacidad de dudar y de replantearse tantas y tantas “firmes creencias” en las que otros basan su conducta.
No hablo del debate ético Principios – Medios – Fines, sino del daño, terrible, que causan a sus semejantes todos aquellos defensores acérrimos de sistemas e ideologías fabricados de forma totalizadora, con afán inexorablemente expansivo.
Sé que todo esto lo han dicho, de mejor manera, muchos pensadores anteriormente. Pero yo manifiesto mi hartazgo y mi repulsa personal ante tantos fieles, tantos ciegos seguidores, tantos fanáticos dispuestos a la violencia brutal, sea física o no. Los “extremistas” que se dicen poseedores de la verdad la defienden muriendo y, lo que es peor, matando.
En medio de unos y otros se encuentran todos aquellos capaces de hacer cosas buenas sin creerse los amos del bien; actúan movidos por valores que no provocan sufrimiento en los demás. Tampoco piensan que su forma de vida sea la única posible. No son santos, pero se sienten comprometidos. No son héroes, pero saben que las cosas no se cambian solas.
Desde este post brindo por todos aquellos dedicados a mejorar su entorno social (o cualquier otra parcela humana) sin tener que convencernos/vencernos imponiéndonos su fe, su ideología o su forma de ver el mundo.
Salud.