Cita

4 Citas de Susan Sontag sobre la fotografía

  • Las fotografías son un modo de apresar una realidad que se considera recalcitrante e inaccesible, de imponerle que se detenga. […] No se puede poseer la realidad, se puede poseer (y ser poseído por) imágenes.
  • Una sociedad capitalista requiere una cultura basada en imágenes. Necesita procurar muchísimo entretenimiento con el objeto de estimular la compra y anestesiar las heridas de clase, raza y sexo. […] Las capacidades duales de las cámaras, para subjetivar la realidad y para objetivarla, sirven inmejorablemente a estas necesidades y las fortalecen. Las cámaras definen la realidad de dos maneras esenciales para el funcionamiento de una sociedad industrial avanzada: como espectáculo (para las masas) y como objeto de vigilancia (para los gobernantes).
  • La razón última de la necesidad de fotografiarlo todo reside en la lógica misma del consumo. Consumir implica quemar, agotar; y, por lo tanto, la necesidad de reabastecimiento. A medida que hacemos imágenes y las consumimos, necesitamos aún más imágenes; y más todavía. 
  • Las imágenes son más reales de lo que cualquiera pudo haber imaginado. Y como son un recurso ilimitado que jamás se agotará con el despilfarro consumista, hay razones de más para aplicar el remedio conservacionista. Si acaso hay un modo mejor de de incluir el mundo de las imágenes en el mundo real, se requerirá una ecología no solo de las cosas reales sino también de las imágenes.

Textos extraídos de: Susan Sontag, Sobre la fotografía, DebolsilloBarcelona, 2008 (primera edición: 1973)

2017-08-Sin-título
Mujer en la playa, agosto 2017
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Cuidado con el perro: tiene principios

You condemn a man
If you faith he doesn’t hold
You say the color of his skin
Is the color of his soul
Could you say that men
For king and country all must die

Then Mr. you´re a better man than I

(The Yardbirds, 1966)

Veo y escucho cosas que son capaces de hacer gentes que, según declaran, tienen unos elevadísimos principios. Y entre esas acciones se encuentran crímenes a veces difícilmente imaginables por la mente más sádica que pudiera existir.
Sin embargo contemplo los actos de otras personas que quizás no tengan unos ideales tan inspirados. Hombres y mujeres caracterizados por el cuestionamiento de sus propios prejuicios, por su capacidad de dudar y de replantearse tantas y tantas “firmes creencias” en las que otros basan su conducta.
No hablo del debate ético Principios – Medios – Fines, sino del daño, terrible, que causan a sus semejantes todos aquellos defensores acérrimos de sistemas e ideologías fabricados de forma totalizadora, con afán inexorablemente expansivo.
Sé que todo esto lo han dicho, de mejor manera, muchos pensadores anteriormente. Pero yo manifiesto mi hartazgo y mi repulsa personal ante tantos fieles, tantos ciegos seguidores, tantos fanáticos dispuestos a la violencia brutal, sea física o no. Los “extremistas” que se dicen poseedores de la verdad la defienden muriendo y, lo que es peor, matando.
En medio de unos y otros se encuentran todos aquellos capaces de hacer cosas buenas sin creerse los amos del bien; actúan movidos por valores que no provocan sufrimiento en los demás. Tampoco piensan que su forma de vida sea la única posible. No son santos, pero se sienten comprometidos. No son héroes, pero saben que las cosas no se cambian solas.
Desde este post brindo por todos aquellos dedicados a mejorar su entorno social (o cualquier otra parcela humana) sin tener que convencernos/vencernos imponiéndonos su fe, su ideología o su forma de ver el mundo.
Salud.