Canción primera

(02/03/2000)

Icé mis velas de humo en un mar de diamante; profundo y eléctrico se escucha el abismo.

Corrientes atemporales despliegan su vida, de pájaros abisales en la inquieta arena.

La calma pronuncia nombres de ola; intuyo por fin que estoy rodeado.

En medio del agua me siento una fuente, columna sin templo que ve a sus iguales.

Dejé mi rastro de risas, borbotones de hombre, espuma de alma.

 

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Cita

4 Citas de Susan Sontag sobre la fotografía

  • Las fotografías son un modo de apresar una realidad que se considera recalcitrante e inaccesible, de imponerle que se detenga. […] No se puede poseer la realidad, se puede poseer (y ser poseído por) imágenes.
  • Una sociedad capitalista requiere una cultura basada en imágenes. Necesita procurar muchísimo entretenimiento con el objeto de estimular la compra y anestesiar las heridas de clase, raza y sexo. […] Las capacidades duales de las cámaras, para subjetivar la realidad y para objetivarla, sirven inmejorablemente a estas necesidades y las fortalecen. Las cámaras definen la realidad de dos maneras esenciales para el funcionamiento de una sociedad industrial avanzada: como espectáculo (para las masas) y como objeto de vigilancia (para los gobernantes).
  • La razón última de la necesidad de fotografiarlo todo reside en la lógica misma del consumo. Consumir implica quemar, agotar; y, por lo tanto, la necesidad de reabastecimiento. A medida que hacemos imágenes y las consumimos, necesitamos aún más imágenes; y más todavía. 
  • Las imágenes son más reales de lo que cualquiera pudo haber imaginado. Y como son un recurso ilimitado que jamás se agotará con el despilfarro consumista, hay razones de más para aplicar el remedio conservacionista. Si acaso hay un modo mejor de de incluir el mundo de las imágenes en el mundo real, se requerirá una ecología no solo de las cosas reales sino también de las imágenes.

Textos extraídos de: Susan Sontag, Sobre la fotografía, DebolsilloBarcelona, 2008 (primera edición: 1973)

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Mujer en la playa, agosto 2017
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La playa

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Olvido. Rencuentro…

Entre esos barcos, que parecen los mismos que viera hace 40 años, se fueron aquellos veranos. Y en la barandilla de metal, por la noche junto al carro de mi abuelo, veía las luces de los puertos de enfrente.

En la playa se quedaron nuestros juegos, nuestras aventuras por las rocas, nuestros descubrimientos bajo el agua; nuestras risas de helado, nuestras palmas y canciones.

Y luego ahí en su arena recobré la sal, y el salario; y todo cobró sentido, de nuevo. Y quién dijo de entre vosotros: no hay nada que el mar no cure… citando a otra que no recuerdo (discúlpame); sí: ¿quién lo dijo?

Es marzo y aún hace frío, pero me baño. Veo a mis hijos disfrutar, me los llevo de aquí allá: mira, un coral blanco; huevos de tiburón, el mariscador, las algas, los cangrejos. Mira. Pregunta. Observa.

La naturaleza previsiblemente cíclica de las olas, pero inexacta y libre (ninguna se para justo donde ha alcanzado la anterior), me ensimisma, y en la conciencia de todo eso que tantos ensalzaron, me pierdo. Recuerdo mi antología de Luis Cernuda, cómo olía a brisa marina…

Y pienso que, igual que hay una forma de verdad de ir al campo, y una forma de verdad de pasear por las calles, hay una forma de verdad de estar frente al mar: la soledad. Aunque haya un ejército en torno.

Y ni un ejército de hielo detendría el verano que llevo adentro.

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Serie ‘Transeúntes’. Fotos para Inquietudes 2017.

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Transeúnte 1. Cádiz, 2017
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Transeúnte 2. Cádiz, 2017
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Transeúnte 3. Cádiz, 2017

Fotos expuestas dentro de la muestra Inquietudes 2017, de la asociación fotográfica de Arcos de la Frontera Fo-cal (Cádiz).

‘Transeúntes’: colección de tres fotografías para la exposición colectiva del grupo fotográfico arcense, en la que he participado junto a trece compañeros.

Las imágenes se pueden ver en en el Palacio del Mayorazgo, hasta finales de marzo.

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La nieve en Arcos de la Frontera: 19 de enero de 2017

Desde 1954 no nevaba en Arcos de la Frontera. De aquel año, el pueblo guarda en su memoria las fotografías que Víctor Marín Solanopionero de los fotógrafos arcenses, realizara: dejó para la posteridad las imágenes de la nieve sobre los tejados y azoteas de la ciudad.

Si bien es cierto que ahora este fenómeno climatológico no ha llegado a las calles del centro, sí lo hizo en algunas partes de nuestro entorno rural, como la barriada de Las Abiertas, y en algunos campos.

Las fotografías que aquí mostramos son de las carreteras hacia Villamartín y El Bosque, que se bifurcan una vez pasado el cruce del final de la Cuesta de Las Caleras (o de “La Escalera”), si vienes desde Arcos. Alcornoques, chumberas, pitas, lentiscos, esparragueras, palmitos y tarajes se vistieron por unas horas de blanco, para satisfacer la curiosa alegría de los propios vecinos y de todos los que pasaban por allí.